Cezanne y nosotros
Exposición presentada en el Grand Palais, París, del 23 de septiembre de 2026 al 17 de enero de 2027
La exposición se propone presentar de manera amplia la obra de Paul Cezanne (1839-1906) a la luz de su herencia artística, en un diálogo constante, sintético e inédito. Da testimonio de la posteridad incomparable del artista, desde el momento en que, recluido en Aix, algunos se preguntaban si existía realmente, hasta el “mito Cezanne” del siglo XX, como padre fundador de la modernidad pictórica.
Siguiendo un sólido eje historiográfico, sin descuidar la cuestión iconográfica, la exposición tiene en cuenta la manera en que Cezanne -¿y qué Cezanne?- pudo ser visto y adquirido por los artistas desde la década de 1880, época en la que ya no exponía, gracias al padre Tanguy y a ciertos coleccionistas, algunos de ellos artistas.
A continuación, aborda los momentos clave del reconocimiento francés y posteriormente internacional del artista a través de las primeras exposiciones monográficas organizadas por Ambroise Vollard entre 1895 y 1901, la entrada de dos de sus obras en el Museo de Luxemburgo gracias al legado Caillebotte (1894), y posteriormente las exposiciones monográficas del Salón de Otoño y las primeras grandes exposiciones internacionales en las que fue incluido.
Estos acontecimientos consolidaron el éxito crítico y comercial del artista y lo situaron como padre de la modernidad, tanto para los movimientos de vanguardia europeos de la década de 1910 como para los grandes coleccionistas internacionales.
Es a partir del prisma de esta primera historia como se articula la exposición, al examinar a un Cezanne menos anclado en la historia del movimiento impresionista que en la del simbolismo naciente, celebrado por Maurice Denis en su “Hommage à Cezanne” (Homenaje a Cezanne) en 1900.

Fruits, serviette et boîte à lait, vers 1880
Musée de l'Orangerie
© RMN-Grand Palais (Musée de l'Orangerie)
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Esta pluralidad receptiva, presente desde los orígenes, invita a pensar la recepción del artista de manera indirecta, en los posibles desarrollos de su obra, en los que el triunfo del arte moderno y el del formalismo que le está asociado -la reducción de la pintura a sus elementos fundamentales- no dejan de ser trabajados o superados. Así, más allá de estos primeros grandes momentos, la exposición cuestiona el legado de Cezanne en el periodo de entreguerras, en particular su recepción nacional e internacional. El artista, convertido en una figura global, es contemplado desde la posguerra hasta el arte contemporáneo de forma caleidoscópica, tanto por los representantes de la abstracción lírica como por los de la pintura hard edge. Es esta historia compleja la que conviene mostrar, interrogando de manera particular qué ocurre con Cezanne en la era de la posmodernidad.“Cezanne regardé par” (Cezanne visto por) es el hilo conductor de esta exposición que, a través de su disposición museográfica, alterna recreaciones de presentaciones históricas y salas que privilegian confrontaciones obra a obra con una apuesta estética más marcada. Se trata, así, de ofrecer a los visitantes una relectura retrospectiva de la obra de Cezanne a través del prisma de una mirada decididamente contemporánea.
Exposición coproducida por el GrandPalaisRmn, el Centre Pompidou y el Établissement public du musée d’Orsay et du musée de l’Orangerie – Valéry Giscard d’Estaing.
Comisariado general
- Claire Bernardi, directora del Museo de la Orangerie
- Xavier Rey, director del Musée national d’art moderne, Centre Pompidou
Comisariado
- Jean-Rémi Touzet, conservador de pinturas, Museo de Orsay
- Michel Gauthier, conservador del departamento de colecciones contemporáneas, Musée national d’art moderne, Centre Pompidou